Juicio histórico en Los Ángeles
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, compareció el martes en un juicio civil trascendental en Los Ángeles, California. Se le acusa de diseñar plataformas adictivas para menores, un proceso legal que podría redefinir las normas para las grandes tecnológicas.
El martes, Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Meta, se presentó ante un tribunal en Los Ángeles para responder a las acusaciones en un juicio civil sin precedentes. La demanda, interpuesta por una joven identificada como K.G.M., alega que el uso temprano y prolongado de plataformas como Instagram y YouTube le generó una adicción que derivó en ansiedad, depresión y pensamientos suicidas. La demanda sostiene que las plataformas fueron diseñadas deliberadamente para maximizar el tiempo de uso y fomentar la interacción constante, incluso entre menores.
Durante su testimonio, Zuckerberg defendió las políticas de Meta, negando que sus plataformas estén diseñadas para crear adicción. Reconoció la existencia de un "uso problemático", pero argumentó que esto no equivale a una adicción clínica inducida por el diseño del producto. Admitió que los sistemas de verificación de edad implementados por Meta a menudo fallan, permitiendo que menores de 13 años accedan a las plataformas mediante la falsificación de datos. Sin embargo, enfatizó que la empresa está desarrollando nuevas herramientas de supervisión y control parental.
Este juicio marca un momento crucial en el debate sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la salud mental de los jóvenes. Si bien Meta y Google, matriz de YouTube, son los principales acusados, otras compañías como TikTok y Snap llegaron a acuerdos extrajudiciales antes del inicio del juicio. El resultado de este proceso legal podría sentar un precedente importante para la regulación de las plataformas digitales en Estados Unidos y a nivel mundial.



