Diplomacia regional en la mira
México podría jugar un papel crucial en la distensión entre Cuba y Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que existen conversaciones para evaluar la factibilidad de que México facilite el diálogo entre ambos países, un movimiento diplomático que podría marcar un hito en las relaciones bilaterales.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la existencia de pláticas preliminares sobre la posibilidad de que México sirva como mediador en las tensas relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Si bien reconoció el potencial de México para facilitar un acercamiento, Sheinbaum enfatizó que la viabilidad de esta iniciativa depende enteramente de la voluntad y el acuerdo entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos.
"Hay pláticas para ver si es factible" que México facilite este diálogo, declaró Sheinbaum, subrayando la importancia de que ambas naciones estén dispuestas a participar activamente en el proceso. La posible mediación mexicana se vislumbra como una oportunidad para destrabar décadas de conflicto y construir un puente hacia una relación más constructiva.
El ofrecimiento de México, en caso de concretarse, representaría un papel protagónico en la diplomacia regional. La cercanía geográfica y cultural, así como la tradicional política de no intervención, podrían convertir a México en un interlocutor valioso para ambas partes. No obstante, la decisión final reside en los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, quienes deberán evaluar los beneficios y desafíos de involucrar a un tercero en su diálogo.



