Escalada en el conflicto ucraniano
La ciudad ucraniana de Járkiv fue blanco de intensos bombardeos rusos durante la noche, con explosiones que alcanzaron edificios residenciales, un hospital y dejaron a decenas de personas heridas. El ataque provocó cortes de electricidad generalizados, sumiendo a miles de residentes en la oscuridad y el frío extremo.
Las sirenas antiaéreas resonaron incesantemente en Ucrania durante toda la noche, presagiando una nueva ola de ataques. Járkiv, una de las ciudades más importantes del país, sufrió particularmente las consecuencias, con múltiples explosiones que sacudieron la ciudad y sembraron el caos.
Según informes preliminares, el ataque alcanzó directamente viviendas particulares, edificios residenciales y un centro hospitalario, causando daños materiales significativos y dejando un número indeterminado de heridos. Las autoridades locales trabajan arduamente para evaluar la magnitud de los daños y brindar asistencia a las víctimas.
El bombardeo provocó, además, cortes masivos en el suministro eléctrico, afectando a miles de residentes que enfrentan ahora temperaturas bajo cero sin calefacción ni luz. La situación humanitaria se agrava a medida que avanza el invierno y la infraestructura crítica se ve comprometida por la persistente ofensiva rusa.



