Política Exterior y Nacional de EE.UU.
El segundo mandato de Donald Trump, iniciado hace un año, ha provocado una ola de cambios radicales en las políticas de Estados Unidos, tanto a nivel nacional como internacional. Sus decisiones han reconfigurado la diplomacia, el comercio y las relaciones con aliados históricos, marcando un 2025 caracterizado por la incertidumbre y la confrontación.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha implementado medidas drásticas que han transformado las políticas migratorias, de seguridad, de derechos civiles, y las relaciones exteriores de Estados Unidos. El impacto de estas acciones se ha sentido a nivel global, generando tensiones y redefiniendo alianzas.
El mandatario ha escalado sus ambiciones geopolíticas, convirtiendo el 2025 en un año particularmente turbulento. Sus choques con la OTAN y la Unión Europea han debilitado la cooperación transatlántica. En Latinoamérica, sus políticas han generado fricciones y descontento. El apoyo estadounidense a Ucrania se ha visto cuestionado, mientras que las relaciones con rivales en Medio Oriente se han tensado aún más.
La administración Trump ha defendido estas acciones como un intento de priorizar los intereses de Estados Unidos y de fortalecer su posición en el escenario mundial. Sin embargo, sus críticos argumentan que estas políticas han socavado el multilateralismo, debilitado las instituciones internacionales y contribuido a la inestabilidad global.



