Petróleo venezolano en la mira
Las petroleras estadounidenses no parecen dispuestas a apostar por Venezuela, incluso con el incentivo del expresidente Donald Trump. El alto riesgo político y económico del país sudamericano pesa más que cualquier posible ganancia, según ejecutivos del sector.
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, fue uno de los más firmes en su negativa, calificando la inversión en Venezuela como “inviable”. Esta declaración resume el sentir generalizado entre las grandes compañías petroleras estadounidenses que, a pesar de las intenciones de Trump, no ven un panorama favorable para operar en el país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
Las preocupaciones se centran en la inestabilidad política, la corrupción generalizada y las sanciones internacionales que aún pesan sobre el régimen de Nicolás Maduro. A esto se suma la precaria situación económica de Venezuela, con una hiperinflación persistente y una infraestructura petrolera en ruinas, producto de años de desinversión y mala gestión.
Aunque el gobierno venezolano ha intentado atraer inversión extranjera ofreciendo condiciones más favorables y flexibilizando algunas regulaciones, el riesgo-país sigue siendo demasiado alto para la mayoría de las empresas estadounidenses. El temor a perder capital en un entorno tan volátil y la incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela son factores determinantes en la decisión de no invertir.



