Política y Espectáculo en Colisión
La controversia política se extiende al Super Bowl. Donald Trump ha anunciado que no asistirá al evento, expresando su descontento por la participación del artista puertorriqueño Bad Bunny, crítico abierto de sus políticas migratorias.
El ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una nueva polémica al declarar su boicot al próximo Super Bowl. La razón principal, según fuentes cercanas al ex mandatario, es la presencia de Bad Bunny, el reconocido artista puertorriqueño que dominó las listas de popularidad en Spotify durante 2025 y cuya opinión crítica hacia las políticas migratorias de Trump es bien conocida.
La decisión de Trump ha provocado reacciones encontradas en la opinión pública. Mientras algunos de sus seguidores aplauden su postura, otros la consideran una exageración innecesaria que politiza un evento deportivo de alcance global. El equipo de Bad Bunny no ha emitido una declaración oficial al respecto, manteniendo la atención centrada en su preparación para el espectáculo.
Este incidente subraya la creciente polarización en la sociedad estadounidense, donde incluso eventos culturales y deportivos se ven afectados por las tensiones políticas. El Super Bowl, tradicionalmente un espacio de entretenimiento y unión, se convierte ahora en un nuevo escenario de debate y controversia debido a la postura de Trump y su rechazo a la presencia de un artista que ha manifestado abiertamente su desacuerdo con sus políticas.



