Davos 2024: El regreso de una vieja idea
En un giro inesperado durante el Foro Económico Mundial en Davos, Donald Trump reiteró su deseo de adquirir Groenlandia. A diferencia de su anterior postura, ahora asegura que la transacción no implicaría coerción, sino que fortalecería la seguridad de la Alianza Atlántica.
Desde Davos, Suiza, Donald Trump volvió a encender la polémica sobre la posible compra de Groenlandia. El exmandatario estadounidense, conocido por sus declaraciones controversiales, afirmó que la adquisición de la isla ártica no solo no representa una amenaza para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), sino que, por el contrario, "mejoraría significativamente la seguridad de la Alianza".
Trump, sin ofrecer detalles específicos sobre cómo se llevaría a cabo la compra, hizo hincapié en que no recurriría a la fuerza para concretar la operación. Esta declaración marca un cambio respecto a sus anteriores comentarios, donde se percibía una actitud más impositiva y generó tensiones diplomáticas con Dinamarca, país al que pertenece Groenlandia. La insistencia del magnate en este tema, a pesar del rechazo manifestado en el pasado por las autoridades danesas y groenlandesas, sugiere que podría resurgir como un punto central en su agenda política, especialmente si decide buscar nuevamente la presidencia de Estados Unidos.
La justificación de Trump sobre los beneficios para la OTAN radica, presumiblemente, en la ubicación estratégica de Groenlandia en el Ártico. La región ha cobrado relevancia geopolítica debido al deshielo y la apertura de nuevas rutas marítimas, así como a la creciente competencia entre las potencias mundiales por los recursos naturales y el control de la zona. Sin embargo, queda por verse cómo esta nueva declaración impactará las relaciones de Estados Unidos con Dinamarca y la propia Groenlandia, y si la idea de una compra, por descabellada que parezca, volverá a ser considerada en el futuro.



