Crisis Migratoria en Texas
La indignación por la detención de un niño ecuatoriano de cinco años y su padre en un centro de detención familiar en Dilley, Texas, escaló este lunes. Una manifestación pacífica que exigía la liberación del menor fue dispersada por agentes del orden con gas lacrimógeno, generando tensión y controversia.
La protesta, que tuvo lugar frente al centro de detención de familias migrantes en Dilley, Texas, buscaba visibilizar la situación de un niño ecuatoriano de cinco años y su padre, quienes permanecen bajo custodia de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) tras una redada migratoria reciente. Los manifestantes argumentaban que la detención de un menor de edad, en particular, era inhumana y exigían su inmediata liberación.
Según reportes de testigos presenciales, la protesta transcurrió de manera pacífica durante varias horas, con cánticos y pancartas que expresaban el rechazo a la política migratoria actual. Sin embargo, la situación se tornó tensa cuando agentes del orden decidieron dispersar a la multitud utilizando gas lacrimógeno. Los motivos precisos que llevaron a esta acción aún no han sido esclarecidos por las autoridades.
El incidente ha generado una ola de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y activistas pro inmigrantes, quienes condenan el uso de la fuerza contra manifestantes pacíficos y reiteran su llamado a la liberación del niño ecuatoriano y su padre. Se espera que la controversia continúe en los próximos días, con posibles acciones legales y nuevas manifestaciones.



