Fricción en el Desierto Saudí
El ambiente en la Liga Profesional Saudí se tensa tras reportes de una supuesta 'huelga' de Cristiano Ronaldo en el Al Nassr, motivada por el fichaje de Karim Benzema por el Al-Ittihad. La situación expone discrepancias sobre la distribución de recursos y el poder del Fondo de Inversión Pública (PIF).
La llegada de Karim Benzema al Al-Ittihad, tras su salida oficial del club, ha generado un sismo en el fútbol saudí. Cristiano Ronaldo, figura estelar del Al Nassr, ha manifestado su descontento, negándose presuntamente a entrenar y jugar con su equipo. La raíz del conflicto radica en la percepción de Ronaldo de que el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), accionista mayoritario de los principales clubes, incluyendo Al Nassr, Al Hilal, Al Ittihad y Al Ahli, favoreció al Al-Hilal en la adquisición de Benzema.
Ronaldo no cuestiona el fichaje en sí, sino la inversión económica realizada, que considera desproporcionada en comparación con los recursos asignados a su propio club para reforzar la plantilla. A pesar de que los cuatro clubes operan teóricamente de forma independiente, dependen del mismo fondo centralizado. Fuentes árabes inicialmente atribuyeron la ausencia de Ronaldo a un período de descanso, pero esta versión fue posteriormente desmentida, confirmándose la existencia de una suerte de protesta por parte del jugador.
Como resultado, Cristiano Ronaldo se ha ausentado en dos compromisos del Al Nassr: el partido contra el Al Riyadh el 2 de febrero y el enfrentamiento ante el Al Hilal el 6 de febrero. A pesar de tener contrato con el Al Nassr hasta 2027, Ronaldo podría rescindir el acuerdo pagando una cláusula de rescisión de 50 millones de euros, abriendo la puerta a una posible salida del club.



