Conflicto en Siria
El gobierno sirio ha concedido una tregua de cuatro días a las milicias kurdas que operan en el norte del país, después de que estas capturaran territorio y forzaran el repliegue de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). La oferta llega en un contexto de cambio de alianzas y reconfiguración de la lucha contra el Estado Islámico.
Tras intensos combates en el norte de Siria, el gobierno de Damasco ha ofrecido un alto al fuego de cuatro días a las milicias lideradas por la minoría kurda. Esta tregua se produce después de que las milicias kurdas tomaran control de ciertas áreas, desplazando a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) hacia la provincia de Hasaka.
La decisión del gobierno sirio de ofrecer esta tregua se interpreta como una consecuencia directa del cambio en el panorama geopolítico. El retiro del apoyo estadounidense a las FDS, que anteriormente eran un socio clave en la lucha contra el Estado Islámico, ha provocado un realineamiento de fuerzas. Ahora, Damasco emerge como el principal aliado de Washington en la región para combatir al grupo terrorista.
La tregua, aceptada a regañadientes por las milicias kurdas, viene acompañada de un llamado a la integración al nuevo Estado sirio. El futuro de la región y la situación de la minoría kurda permanecen inciertos, dependiendo de las negociaciones y el desarrollo de los acontecimientos en los próximos días.



