Frontera, controversia y dolor
Los padres de Alex Pretti, un enfermero estadounidense de 37 años, han alzado la voz contra lo que describen como una campaña de desinformación por parte de la administración del expresidente Donald Trump. Denuncian que se está mintiendo sobre las circunstancias que rodearon la muerte de su hijo a manos de agentes de la Patrulla Fronteriza.
En una declaración pública emitida ayer, los padres de Alex Pretti refutaron enérgicamente la versión oficial presentada por las autoridades estadounidenses tras el incidente ocurrido anteayer. Según la familia, las afirmaciones de que Alex Pretti representaba una amenaza y portaba un arma en el momento de ser tiroteado son "repugnantes mentiras" diseñadas para justificar un acto de violencia injustificado.
La familia Pretti expresó su profunda indignación por la manera en que se ha manejado la información sobre la muerte de Alex, acusando directamente a la administración Trump de manipular los hechos para proteger a los agentes involucrados. Insisten en que Alex era un profesional de la salud dedicado y que no tenía motivos para amenazar a nadie, mucho menos a agentes de la ley. La falta de transparencia y la difusión de información falsa han exacerbado su dolor y han generado una gran desconfianza hacia las instituciones.
El caso de Alex Pretti se suma a la creciente lista de incidentes controvertidos en la frontera entre Estados Unidos y México, generando un debate sobre el uso de la fuerza por parte de la Patrulla Fronteriza y la necesidad de una mayor rendición de cuentas. La familia Pretti ha anunciado su intención de buscar justicia y esclarecer los hechos que llevaron a la trágica muerte de su hijo, exigiendo una investigación exhaustiva e imparcial.



