Diplomacia en Gaza
La propuesta de Donald Trump de crear una “Junta de Paz” para Gaza sin la participación central de la ONU ha generado controversia. Analistas advierten sobre los riesgos de marginar a la organización internacional en la supervisión y administración de la ayuda humanitaria en la región.
La relación históricamente tensa entre Donald Trump y las Naciones Unidas se intensifica con la propuesta del expresidente de formar una “Junta de Paz” para Gaza, invitando a líderes mundiales a integrarla y relegando a la ONU a un papel secundario. Esta iniciativa surge en un momento crítico, mientras la comunidad internacional debate sobre la administración de recursos y la supervisión de la Franja de Gaza, en medio de una crisis humanitaria que se agrava día a día.
Rafael Piñeros, analista internacional, abordó la complejidad de esta situación en una entrevista con France 24, destacando la incertidumbre que se cierne sobre el futuro rol de la ONU en la región. La propuesta de Trump plantea interrogantes sobre la viabilidad de una estrategia de reconstrucción y mantenimiento de la paz en Gaza sin la participación activa de la organización internacional, la cual cuenta con una amplia experiencia y un mandato específico para abordar conflictos y crisis humanitarias a nivel global.
La exclusión de la ONU podría generar tensiones adicionales y dificultar la coordinación de esfuerzos entre los diferentes actores involucrados. Además, pone en duda la legitimidad y sostenibilidad de cualquier acuerdo o iniciativa que se implemente en la Franja de Gaza. A medida que la situación humanitaria se deteriora, la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva se vuelve aún más apremiante, haciendo que la participación de la ONU sea fundamental para garantizar una solución duradera y justa para la población de Gaza.



