Tensión geopolítica
En un nuevo capítulo de tensiones internacionales, el presidente ruso Vladimir Putin desestimó cualquier interés actual de Rusia en Groenlandia. Además, aprovechó la ocasión para criticar el trato histórico de Dinamarca hacia la isla, comparándolo con la adquisición de Alaska por parte de Estados Unidos.
Durante una reciente declaración, Vladimir Putin manifestó que Groenlandia no es un tema que actualmente preocupe a Rusia. Sin embargo, el mandatario ruso no desaprovechó la oportunidad para señalar la relación histórica entre Dinamarca y la isla, la cual describió como una de dominación colonial. Putin llegó a caracterizar el trato danés como “con bastante dureza, por no decir crueldad”, aunque sin especificar ejemplos concretos de su acusación.
La referencia a la compra de Alaska por parte de Estados Unidos sirvió a Putin para establecer un paralelo histórico y, posiblemente, para suavizar sus comentarios sobre Groenlandia. La adquisición de Alaska, formalizada en 1867, es vista generalmente como un evento pacífico y beneficioso para ambas naciones involucradas, a diferencia de las posibles connotaciones negativas que pudieran surgir de una hipotética compra o adquisición de Groenlandia en la actualidad.
Las declaraciones de Putin ocurren en un contexto global marcado por la creciente competencia entre grandes potencias y una reconfiguración del orden internacional. Si bien el presidente ruso negó explícitamente un interés presente en Groenlandia, sus comentarios sobre la relación entre Dinamarca y la isla, así como la comparación con la compra de Alaska, sugieren una postura atenta a la dinámica geopolítica del Ártico y sus recursos.



