Tensión en Irán tras protestas
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, endureció su postura ante las recientes protestas antigubernamentales que sacudieron el país. El líder religioso instó a las autoridades a "dominar a los sediciosos", avivando la preocupación por una escalada de la represión.
En declaraciones realizadas el sábado 16 de enero, el ayatolá Jamenei responsabilizó directamente al expresidente estadounidense Donald Trump por las consecuencias de las protestas, incluyendo la pérdida de vidas. "Hacemos responsable al presidente estadounidense de las víctimas, los daños y las acusaciones que ha lanzado contra la nación iraní", sentenció el líder supremo, en una clara muestra del deterioro de las relaciones entre Irán y Estados Unidos.
La ola de protestas, motivada por el descontento económico y la falta de libertades, ha sido enfrentada con severidad por las fuerzas de seguridad iraníes. Organizaciones de derechos humanos han denunciado un uso excesivo de la fuerza y un alto número de detenciones, generando preocupación a nivel internacional. La cifra exacta de muertos y heridos durante las manifestaciones sigue siendo objeto de controversia, con fuentes oficiales minimizando el impacto y organizaciones independientes reportando cifras mucho más elevadas.
La retórica del ayatolá Jamenei, que atribuye la inestabilidad a injerencias externas, sugiere una línea dura en la respuesta del gobierno a cualquier forma de disidencia. La exigencia de "dominar a los sediciosos" alimenta el temor a una mayor represión y a un recrudecimiento de las tensiones sociales y políticas en Irán. El futuro del país se vislumbra incierto, marcado por la creciente polarización y la persistente crisis económica.



