Supersticiones ancestrales
El calendario marca el martes 13 de enero de 2026 como una fecha que, para muchos, se vislumbra con cautela. La creencia en la mala suerte asociada a este día persiste, arraigada en tradiciones antiguas que influyen en decisiones y actividades.
La aversión al martes 13 tiene raíces profundas en la historia y la cultura. En la tradición cristiana, el número 13 evoca la Última Cena, donde trece personas compartieron la mesa, siendo Judas Iscariote, el traidor, el decimotercero en discordia. Esta asociación vincula el número con la traición y la desdicha. De manera similar, la mitología escandinava asocia el número 13 con Loki, el dios del engaño, cuya presencia como decimotercer invitado en un banquete divino desencadenó la muerte de Balder, un dios muy amado, consolidando la reputación negativa del número.
Estas creencias ancestrales se manifiestan en la vida cotidiana de algunas personas que, buscando evitar infortunios, adoptan medidas preventivas. Contraer matrimonio en martes 13 es, para muchos, impensable, reflejado en el refrán popular "martes 13, ni te cases ni te embarques". La creencia sugiere que un matrimonio iniciado en esta fecha estaría condenado a conflictos y a la eventual separación. Asimismo, viajar en martes 13 se evita, buscando no ocupar el asiento número 13 en un vuelo o evitar vuelos que incluyan ese número en su designación, con el fin de minimizar riesgos.
Además de estas precauciones más extendidas, existen otras acciones que algunos evitan realizar en martes 13, como mudarse de casa o firmar contratos de arrendamiento o compraventa de inmuebles. Estas precauciones, aunque puedan parecer menores, reflejan la persistencia de una superstición que, a pesar del paso del tiempo, sigue influyendo en el comportamiento de algunas personas.



