Política carcelaria en Centroamérica
Costa Rica busca fortalecer su sistema penitenciario inspirándose en el controvertido modelo de El Salvador. El proyecto, que emula características de la megaprisión Cecot de Nayib Bukele, ha generado debates sobre derechos humanos y eficacia.
El gobierno de Costa Rica ha dado inicio a la construcción de una nueva cárcel de máxima seguridad, tomando como referencia el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) impulsado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. La iniciativa, que busca combatir la creciente criminalidad en el país, ha generado controversia debido a las similitudes con el modelo salvadoreño, cuestionado por organizaciones de derechos humanos.
La ceremonia de colocación de la primera piedra contó con la presencia del propio Bukele, quien ha defendido su estrategia de mano dura contra las pandillas como un éxito en la reducción de la violencia. El nuevo centro penitenciario costarricense incorporará elementos como el aislamiento de los reclusos, la tecnología de vigilancia avanzada y la restricción de visitas, replicando las políticas implementadas en el Cecot. Las autoridades costarricenses argumentan que estas medidas son necesarias para garantizar la seguridad y el control dentro de las cárceles.
Si bien el gobierno costarricense enfatiza la necesidad de fortalecer el sistema penitenciario, críticos señalan que el modelo de Bukele ha sido objeto de denuncias por violaciones a los derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias, tortura y condiciones inhumanas de reclusión. El debate se centra en si es posible replicar el modelo salvadoreño sin comprometer los estándares internacionales de derechos humanos y los principios de reinserción social.



