Tensión diplomática en aumento
En un giro inesperado, el presidente colombiano Gustavo Petro instó a Estados Unidos a "devolver" a Nicolás Maduro a Venezuela, avivando las tensiones diplomáticas. La exigencia se produce tras la captura de Maduro en Caracas a principios de enero y en vísperas de una reunión entre Petro y el expresidente Donald Trump.
El presidente Gustavo Petro generó controversia al declarar este martes 27 de enero que Estados Unidos debe repatriar a Nicolás Maduro a Venezuela. Petro criticó la operación militar del pasado 3 de enero en Caracas, evento que culminó con la captura del mandatario venezolano. Las declaraciones se producen en un momento delicado, marcado por una creciente tensión entre Colombia y Estados Unidos. Se anticipa que Petro se reunirá con el expresidente Donald Trump durante la primera semana de febrero, un encuentro que se espera aborde, entre otros temas, la situación de Maduro.
La respuesta desde Washington no se hizo esperar. La Casa Blanca, en declaraciones a France 24, reafirmó su postura de que Nicolás Maduro deberá responder ante la Justicia estadounidense. Esta declaración subraya la firme determinación de Estados Unidos de continuar con el proceso legal en contra del mandatario venezolano, independientemente de las solicitudes de Petro. La postura de Washington contradice abiertamente el llamamiento del presidente colombiano, profundizando la brecha diplomática entre ambos países.
El futuro de Nicolás Maduro permanece incierto. La solicitud de Petro añade una nueva dimensión a la ya compleja situación política y legal que rodea al mandatario venezolano. La reunión programada entre Petro y Trump podría ofrecer una plataforma para explorar posibles soluciones, aunque la postura firme de Estados Unidos sugiere un panorama desafiante para cualquier intento de negociación o mediación.



