Nacionalismo al rojo vivo
Una marea de nacionalismo recorre Inglaterra, manifestándose en protestas y movilizaciones masivas. Activistas ondean banderas de San Jorge y claman defender la identidad británica ante la creciente inmigración.
Inglaterra se enfrenta a un auge del activismo nacionalista que está reconfigurando el panorama político. Desde protestas frente a hoteles que alojan a solicitantes de asilo hasta manifestaciones multitudinarias en las calles de Londres, el nacionalismo se ha hecho visible y ruidoso. Miles de personas se congregan ondeando banderas y la Cruz de San Jorge, símbolos que, según los manifestantes, representan su arraigo a la identidad británica.
Los activistas detrás de este movimiento argumentan que defienden los valores cristianos y la cultura británica tradicional, alegando que la inmigración irregular representa una amenaza existencial. Denuncian lo que perciben como una pérdida de control sobre las fronteras y una erosión de su identidad nacional. Sus acciones, sin embargo, han provocado fuertes divisiones en la sociedad inglesa, generando un debate intenso sobre la identidad nacional, la inmigración y el futuro del país.
Este fenómeno ha sido documentado por periodistas como Clovis Casali y Claire Paccalin para France 24, quienes han resaltado la creciente polarización y la intensidad del debate en torno al nacionalismo en Inglaterra. Las implicaciones políticas y sociales de este auge del nacionalismo son complejas y aún se están desarrollando, pero es innegable que están marcando una nueva etapa en la historia del país.



