Pasta de Conchos: Dos décadas de espera
A dos décadas de la devastadora explosión en la mina Pasta de Conchos, en San Juan de Sabinas, Coahuila, las familias de los 65 mineros fallecidos han reenfocado sus exigencias. Si bien la justicia sigue siendo una deuda pendiente, la recuperación e identificación de los restos de sus seres queridos se ha convertido en la prioridad principal.
La tragedia de Pasta de Conchos, ocurrida hace 20 años en San Juan de Sabinas, Coahuila, marcó un punto de inflexión en la historia minera de México. La explosión, que cobró la vida de 65 trabajadores, dejó tras de sí un legado de dolor y una búsqueda incansable de respuestas. Durante años, las familias han clamado por justicia, exigiendo la investigación exhaustiva de las causas del accidente y el castigo a los responsables.
Sin embargo, con el paso del tiempo, y ante la lentitud y las dificultades en el proceso judicial, la perspectiva de las familias ha evolucionado. Si bien el deseo de justicia persiste, la recuperación de los restos de los mineros ha adquirido una importancia aún mayor. Para muchos, la posibilidad de darles un entierro digno y tener un lugar donde honrar su memoria se ha convertido en un consuelo ante la impunidad.
Así, a dos décadas de la tragedia, la exigencia principal de los familiares se centra en la culminación de los trabajos de rescate y la identificación de los cuerpos. "Ya no esperamos justicia; si nos dan los restos está bien", es un sentimiento que refleja la resignación y la necesidad de cerrar este doloroso capítulo en sus vidas. La esperanza reside ahora en que los esfuerzos actuales logren brindarles el consuelo que tanto anhelan.



