Guía del Consumidor
¿Eres fanático del yogurt? La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) te brinda las herramientas para tomar la mejor decisión al comprar, más allá del sabor o la marca. Descubre los criterios esenciales que debes considerar para un consumo informado y saludable.
La elección del yogurt perfecto va más allá de las preferencias personales. En su edición de enero de 2026, la Revista del Consumidor de Profeco presentó un exhaustivo estudio sobre este popular lácteo, ofreciendo valiosas recomendaciones a los consumidores mexicanos. El análisis destaca la importancia de verificar que el producto cumpla con las normativas vigentes, que garantizan tanto la calidad comercial como los estándares nutricionales mínimos para ser considerado yogurt.
Entre los requerimientos clave, Profeco subraya la necesidad de que los yogures cumplan con las normas NOM-002-SCFI-2011 (contenido neto), NOM-051-SCFI/SSA1-2010 (etiquetado), NOM-181-SCFI/SAGARPA-2018 (especificaciones del yogurt) y NOM-086-SSA1-1994 (modificaciones en la composición). Estas regulaciones abarcan desde el etiquetado y la información nutricional hasta las características fisicoquímicas y microbiológicas del producto.
Además de las normas oficiales, Profeco recomienda a los consumidores verificar que el yogurt tenga una acidez mínima del 0.5%, que la grasa utilizada sea butírica (proveniente de la leche de vaca) y que contenga al menos 10 millones de microorganismos vivos por gramo (Unidad Formadora de Colonia) de *Streptococcus thermophilus* y *Lactobacillus delbrueckii subespecie bulgaricus*. Estos microorganismos son esenciales para la fermentación y contribuyen a los beneficios probióticos del yogurt.



