Tensiones geopolíticas en el Ártico
En una escalada de tensiones diplomáticas, el expresidente estadounidense Donald Trump habría vinculado su persistente interés en la compra de Groenlandia a la frustración por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz. La revelación surge en un contexto de crecientes preocupaciones sobre las ambiciones geopolíticas de EE.UU. en la región ártica.
La información, que ha circulado en medios internacionales, sugiere que durante una conversación con el Primer Ministro de Noruega, Trump habría expresado su decepción por la falta de reconocimiento con el prestigioso galardón. Según fuentes anónimas citadas por diversos medios, el exmandatario habría manifestado, en tono jocoso pero con un trasfondo serio, que si no le daban el Nobel, entonces quería Groenlandia. Este comentario se produjo en medio de la polémica generada por las reiteradas ofertas de Trump para adquirir la isla ártica, un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.
Las propuestas de compra, realizadas en 2019, fueron rotundamente rechazadas por el gobierno danés, calificándolas de absurdas. Sin embargo, la insistencia de Trump en el tema generó preocupación en la comunidad internacional, que vio en ello un intento de proyectar poder e influencia en el Ártico, una región cada vez más estratégica debido al deshielo provocado por el cambio climático y la apertura de nuevas rutas marítimas.
La supuesta declaración de Trump, ligando Groenlandia al Premio Nobel, añade una nueva dimensión a la controversia, revelando, según algunos analistas, una motivación personal detrás de su interés en la isla. La publicación original de la noticia se encuentra en SinEmbargo MX, donde se puede acceder al texto completo y a mayor información sobre el contexto de estas declaraciones.



