Del origen humilde al imperio global
Desde la Italia de posguerra hasta la cima de la industria textil, Luciano Benetton forjó un imperio basado en el color y la publicidad provocativa. Su visión transformó la moda, pero los vientos del cambio amenazan ahora su legado.
Luciano Benetton emergió de la pobreza en Italia para construir un imperio de la moda global que se distinguió tanto por sus prendas coloridas como por sus campañas publicitarias controvertidas. Su marca, Benetton, trascendió la simple venta de ropa, convirtiéndose en un símbolo de conciencia social y debate público. A través de imágenes impactantes que abordaban temas como el racismo, la guerra y el SIDA, Benetton generó controversia, pero también atrajo la atención mundial y consolidó su marca como un referente.
La estrategia de Benetton, audaz y sin precedentes, consistió en utilizar la publicidad no solo para promocionar sus productos, sino para generar un diálogo sobre los problemas que aquejaban a la sociedad. Esta apuesta por la provocación, si bien arriesgada, resultó ser un catalizador para el crecimiento de su imperio. El color, omnipresente en sus diseños y campañas, se convirtió en un sello distintivo de la marca, sinónimo de optimismo y diversidad.
Sin embargo, en la actualidad, el imperio Benetton enfrenta desafíos significativos. La feroz competencia en el mercado de la moda, los cambios en los hábitos de consumo y la creciente demanda de sostenibilidad han puesto a prueba la resiliencia de la marca. El legado de Luciano Benetton, un pionero que convirtió la publicidad en provocación y el color en un imperio, se encuentra ahora en una encrucijada.



