Plan polémico para la Franja de Gaza
El proyecto 'Nueva Gaza', impulsado por Jared Kushner, yerno de Donald Trump, ha levantado ámpulas al prometer una utopía turística inmobiliaria en medio de la devastación. Críticos advierten sobre los riesgos de desplazar a la población palestina para dar paso a esta ambiciosa iniciativa, presentada en Davos sin la participación de los afectados.
En el reciente Foro Económico Mundial en Davos, Jared Kushner, figura cercana al expresidente estadounidense Donald Trump, presentó el plan de la denominada “Junta de Paz” para la construcción de una “Nueva Gaza”. La propuesta, que visualiza un desarrollo turístico e inmobiliario de gran escala, ha sido recibida con escepticismo y preocupación por diversos sectores. Se destaca la ausencia de consulta y participación de la población palestina en el diseño y la concepción de este proyecto, lo que genera interrogantes sobre su viabilidad y legitimidad.
La iniciativa contrasta fuertemente con la cruda realidad que enfrenta la Franja de Gaza, un territorio devastado tras casi dos años de conflicto con Israel. La reconstrucción se presenta como un desafío monumental, con miles de cuerpos aún sepultados bajo los escombros y una población sometida a condiciones de vida precarias. Expertos como Néstor Rosanía, citado por Expreso de Oriente, alertan sobre el potencial riesgo de “limpieza étnica” que podría implicar la ejecución del proyecto “Nueva Gaza”, con el objetivo de desplazar a la población local y facilitar la construcción de la infraestructura planificada.
La polémica en torno a este proyecto radica en la percepción de que se priorizan intereses económicos y geopolíticos por encima de los derechos y las necesidades de la población palestina. La falta de transparencia en el proceso de planificación y la ausencia de garantías de que se respetará la autonomía y la dignidad de los habitantes de Gaza alimentan la desconfianza y el temor a que la “Nueva Gaza” se convierta en un símbolo de la exclusión y el desplazamiento forzado.



