Guatemala declara Estado de Sitio
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, endureció su postura contra el crimen organizado declarando un estado de sitio de 30 días. La medida responde a recientes ataques contra fuerzas de seguridad y amotinamientos en cárceles, acciones que el mandatario califica como intentos de presión por parte de pandillas.
En un mensaje contundente, el presidente Arévalo afirmó que los criminales "terminarán de rodillas" y que su gobierno no cederá ante las presiones ejercidas por grupos delictivos, incluyendo "Los Maras". La declaración de estado de sitio, efectiva a partir del domingo 18 de enero, se produce tras una serie de incidentes violentos, incluyendo ataques a fuerzas federales y estatales, aparentemente en respuesta a las detenciones realizadas para restablecer el orden.
El detonante de la crisis fueron los amotinamientos registrados el 17 de enero en tres cárceles del país, donde reclusos tomaron rehenes exigiendo privilegios. La respuesta del gobierno fue un operativo para liberar a los rehenes, negando las demandas de los reos. A esto le siguieron varios asesinatos dirigidos a las fuerzas del orden, lo que llevó al presidente Arévalo a reafirmar su determinación de "liberar al país de las redes criminales".
Arévalo aseguró que el estado de sitio no afectará la vida cotidiana de la población, ni los procesos de renovación de autoridades. No obstante, las clases fueron suspendidas el 19 de enero como medida preventiva. El gobierno guatemalteco insiste en que mantendrá su estrategia contra el crimen, actuando "sin pactos, sin privilegios y sin mediaciones", y que se mantendrá firme en su compromiso de hacer cumplir la ley.



