Matrimonio y Patrimonio en la Mira
La reciente boda entre la supermodelo brasileña Gisele Bündchen y su instructor de jiu-jitsu, Joaquim Valente, ha desatado inquietud en el seno familiar de la modelo. Allegados temen que la fortuna de Bündchen no esté adecuadamente protegida ante un posible divorcio, dada la disparidad económica entre ambos.
Fuentes cercanas a la familia de Gisele Bündchen han manifestado su preocupación por la seguridad del patrimonio de la modelo tras su matrimonio con Joaquim Valente, celebrado en noviembre pasado. La principal fuente de angustia reside en la significativa diferencia económica entre Bündchen, una de las modelos mejor pagadas del mundo con una fortuna estimada en 400 millones de dólares, y Valente, propietario de una academia de jiu-jitsu en Miami y con una considerable clientela, pero con ingresos presumiblemente menores.
Según reportes, la familia de Bündchen le habría aconsejado evitar el matrimonio, sugiriendo una relación sin formalidades legales. Sin embargo, la modelo, influenciada por Valente y posiblemente por sus propias convicciones tradicionales, habría optado por contraer matrimonio tras el nacimiento de su primer hijo en febrero. Aunque se ha confirmado la existencia de un acuerdo prenupcial, las fuentes sugieren que éste presenta “lagunas” que podrían resultar en una compensación financiera significativa para Valente en caso de divorcio, situación que inquieta a la familia.
Gisele Bündchen alcanzó la cima de su carrera en el año 2000, al firmar un lucrativo contrato de 25 millones de dólares con Victoria's Secret, consolidándose como un ícono en el mundo de la moda. La preocupación familiar se centra en la protección de este patrimonio construido a lo largo de décadas, ante las posibles contingencias legales derivadas de su nuevo matrimonio.



