Crisis en Irán
En medio de una creciente ola de protestas que sacuden Irán, el líder supremo, el ayatollah Alí Jamenei, ha endurecido su postura, descartando cualquier concesión. Jamenei acusó directamente al expresidente estadounidense Donald Trump de tener “las manos manchadas con la sangre de los iraníes” y de ser el responsable de movilizar a millones de personas en las calles.
Desde París, se informó que el ayatollah Alí Jamenei emitió una severa advertencia, señalando que Irán no se doblegará ante las manifestaciones que exigen un cambio de régimen. El líder supremo iraní, en una declaración contundente, culpó a Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, de orquestar y fomentar las protestas que han ganado intensidad en las últimas semanas.
Jamenei acusó a Trump de tener una responsabilidad directa en el derramamiento de sangre en Irán y lo responsabilizó por la movilización masiva de ciudadanos que demandan reformas políticas profundas y un cambio en el sistema de gobierno. Esta acusación eleva la tensión entre Irán y Estados Unidos, quienes históricamente han mantenido una relación conflictiva, especialmente durante la administración Trump.
La situación en Irán se mantiene volátil, con protestas continuas y una respuesta firme por parte del gobierno. La comunidad internacional observa de cerca la evolución de los acontecimientos, preocupada por la posibilidad de una escalada de violencia y sus implicaciones para la estabilidad regional.



