Política migratoria en Minnesota
En un esfuerzo por desescalar la tensión social, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha modificado su estrategia operativa en Minnesota. La nueva directriz prohíbe a los agentes interactuar con manifestantes calificados como "agitadores" y prioriza la detención de inmigrantes con antecedentes penales.
Tras los recientes tiroteos mortales ocurridos durante protestas en Minneapolis y St. Paul, ICE ha implementado cambios significativos en su protocolo de actuación en el estado de Minnesota. Según directrices internas revisadas por la agencia Reuters, los agentes han recibido instrucciones específicas para evitar cualquier interacción con individuos identificados como "agitadores" en el contexto de manifestaciones públicas. Este cambio estratégico responde a la necesidad de reducir la fricción y evitar posibles escaladas de violencia en un ambiente social ya de por sí tenso.
La nueva política establece que los esfuerzos de arresto de ICE deben concentrarse exclusivamente en inmigrantes con antecedentes penales. Esta reorientación del enfoque busca priorizar la seguridad pública y optimizar los recursos disponibles, enfocándolos en aquellos individuos que representan una amenaza real para la comunidad. Anteriormente, las operaciones de ICE en la región habían sido objeto de críticas por su amplio alcance y la percepción de que se dirigían indiscriminadamente a miembros de la comunidad inmigrante.
La medida representa un ajuste importante en la estrategia de ICE en Minnesota y refleja un reconocimiento implícito de la necesidad de abordar las preocupaciones de la comunidad y evitar que las acciones de la agencia contribuyan a exacerbar las tensiones sociales. Si bien los detalles específicos sobre los criterios para la identificación de "agitadores" no han sido divulgados, la directriz marca un cambio significativo en la forma en que ICE operará en el futuro en el estado.



