Política en Centroamérica
En una ceremonia celebrada en el Congreso Nacional, Nasry Asfura juró como nuevo presidente de Honduras. Su investidura se produce tras una disputada victoria electoral y la sombra de la polémica, alimentada por acusaciones de fraude y la controvertida injerencia de Estados Unidos.
El empresario y político conservador Nasry Asfura, de 67 años, asumió la presidencia de Honduras en una ceremonia llevada a cabo en el Congreso Nacional. La toma de posesión se produce después de una contienda electoral reñida y marcada por denuncias de irregularidades y acusaciones de fraude por parte de la oposición. La victoria de Asfura ha sido objeto de debate y controversia a nivel nacional e internacional.
Un factor que ha alimentado aún más la polémica en torno a la llegada de Asfura al poder es la intervención de Estados Unidos, que indultó al expresidente Juan Orlando Hernández, considerado el padrino político del actual mandatario. Esta acción ha generado fuertes críticas y cuestionamientos sobre la imparcialidad de Washington en el proceso político hondureño. La sombra de Hernández, quien enfrenta acusaciones de narcotráfico en Estados Unidos, continúa pesando sobre la administración entrante.
El mandato de Asfura estará marcado por desafíos significativos, incluyendo la lucha contra la corrupción, la reactivación económica y la atención a las necesidades de una población vulnerable. Su capacidad para generar confianza y legitimidad en un contexto político polarizado será crucial para el futuro de Honduras.



