Fútbol Alemán y Política Internacional
La Federación Alemana de Futbol (DBF) ha desestimado la posibilidad de boicotear la Copa Mundial de la FIFA 2026, a pesar de las presiones internas generadas por las políticas del expresidente estadounidense Donald Trump. La decisión se produce en un contexto de creciente tensión entre algunas naciones y Estados Unidos por temas migratorios y geopolíticos.
La decisión de la DBF, anunciada desde Berlín, marca una clara postura ante los llamados a tomar una acción drástica como respuesta a las políticas migratorias endurecidas de Donald Trump durante su mandato en Estados Unidos. Estas políticas, consideradas por algunos como discriminatorias y contrarias a los valores del futbol, generaron un debate interno sobre la conveniencia de utilizar el Mundial como plataforma de protesta.
Adicionalmente, la controversia en torno a la supuesta intención de Trump de anexar Groenlandia añadió leña al fuego, intensificando las críticas y los llamados a una respuesta contundente por parte de Alemania. Sin embargo, la DBF optó por no ceder a estas presiones, priorizando la participación del equipo alemán en el torneo mundialista.
La federación argumentó que un boicot sería perjudicial para los jugadores, los aficionados y el espíritu deportivo en general. En lugar de un boicot, la DBF se compromete a seguir utilizando su influencia para promover el diálogo y la defensa de los derechos humanos a través de otras vías.



