Guerra Fría 2.0
La propuesta de Donald Trump de comprar Groenlandia ha desatado una ola de reacciones, no solo en Dinamarca y Estados Unidos, sino también en Rusia. Diarios cercanos al Kremlin ven con satisfacción las tensiones generadas entre el mandatario estadounidense y los líderes europeos.
La controversia suscitada por el interés de Donald Trump en adquirir Groenlandia ha sido recibida con visible entusiasmo por la prensa prorrusa. Según analiza Steve Rosenberg, editor para Rusia de la BBC, la cobertura mediática ha resaltado las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos, interpretándolas como una señal de debilitamiento del bloque occidental.
Los medios rusos parecen regodearse ante la idea de una Europa dividida y vulnerable. La crisis diplomática desatada por la propuesta de Trump es vista como una oportunidad para que Rusia fortalezca su posición geopolítica, aprovechando las fisuras en la tradicional alianza transatlántica. La retórica empleada sugiere que Moscú observa con optimismo cualquier evento que contribuya al desorden y la incertidumbre en el escenario internacional.
Si bien la posibilidad real de que Estados Unidos adquiera Groenlandia es remota, el debate generado ha servido para evidenciar las diferencias estratégicas y los intereses contrapuestos entre los miembros de la OTAN. Para Rusia, este tipo de desencuentros representan un éxito propagandístico y una muestra de la supuesta decadencia del orden liberal global.



