Tensión EE.UU.-Cuba por ayuda humanitaria
El gobierno de Estados Unidos ha emitido una severa advertencia a Cuba, instándole a no interferir con la entrega de ayuda humanitaria destinada a los damnificados por el reciente huracán Melissa. La administración Trump condiciona la cooperación a la no obstrucción, mientras La Habana acusa a Washington de oportunismo político.
Jeremy Lewin, alto funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos, declaró el jueves que cualquier intento de obstaculizar la llegada de asistencia humanitaria a Cuba podría acarrear consecuencias. La advertencia se produce en el contexto de la próxima entrega de 3 millones de dólares en ayuda, prometida tras el devastador paso del huracán Melissa en octubre, que afectó principalmente a las provincias orientales de la isla.
Según Lewin, la ayuda se canalizará a través de la Iglesia Católica cubana y será objeto de un estricto monitoreo por parte del Departamento de Estado estadounidense. El funcionario incluso invocó la política exterior de la administración Trump hacia América Latina, recordando la reciente operación militar en Venezuela: "Este es nuestro hemisferio y como dijo el presidente tras la operación para capturar a Maduro, el dominio estadounidense en nuestro hemisferio no volverá a ser cuestionado".
En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió un comunicado en el que acusa al gobierno estadounidense de "aprovechar con fines oportunistas y de manipulación política lo que parecería un gesto humanitario". No obstante, el gobierno cubano afirmó que acepta la donación "sin condicionamientos y entendiendo que es un gesto del pueblo de Estados Unidos", reconociendo la contribución ciudadana a los fondos públicos utilizados por el gobierno estadounidense. Este intercambio se produce tras la promesa de Donald Trump de impedir que el petróleo y el dinero de Venezuela lleguen a La Habana.



