Polémica en Sundance
El Festival de Cine de Sundance se convirtió en tribuna para la controversia. Estrellas de Hollywood aprovecharon su presencia en la alfombra roja para expresar su indignación por la muerte de un ciudadano estadounidense a manos de agentes federales de inmigración en Mineápolis, generando un debate nacional.
La denuncia surgió en medio de la ostentación habitual de la alfombra roja, donde los reflectores se desviaron hacia un tema de profunda preocupación social. Varias figuras prominentes del cine manifestaron su rechazo al accionar de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) implicados en el incidente de Mineápolis, donde un ciudadano estadounidense perdió la vida tras ser baleado.
Las declaraciones, realizadas durante entrevistas y momentos espontáneos frente a las cámaras, reflejaron una crítica directa a las políticas migratorias y al uso de la fuerza por parte de las autoridades federales. Si bien no se proporcionaron detalles específicos sobre la identidad del fallecido o las circunstancias exactas del tiroteo, el mensaje central apuntó a cuestionar la legitimidad y la proporcionalidad de la intervención del ICE en la comunidad. La elección de Sundance como plataforma para estas denuncias no es casual, ya que el festival se caracteriza por su compromiso con el cine independiente y la promoción de narrativas que abordan problemáticas sociales.
El incidente y las subsecuentes reacciones han escalado la tensión en un país ya polarizado en materia de inmigración. Se espera que las críticas desde Hollywood impulsen un debate más profundo sobre las operaciones del ICE y la necesidad de una mayor transparencia y rendición de cuentas en las acciones de las fuerzas del orden. La controversia también pone de manifiesto la creciente politización del mundo del entretenimiento y la voluntad de las celebridades de utilizar su influencia para generar conciencia y exigir cambios.



