Política Exterior de EE.UU.
La administración Trump eleva la apuesta en su confrontación con Cuba. Una nueva orden ejecutiva faculta al gobierno estadounidense a imponer aranceles a naciones que suministren petróleo a la isla, profundizando las tensiones regionales.
El expresidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva que autoriza la imposición de aranceles a bienes provenientes de países que, de manera directa o indirecta, proporcionen petróleo a Cuba. Esta medida, impulsada por una política exterior más agresiva hacia la isla, representa un nuevo escalón en el endurecimiento del embargo económico. La orden delega la decisión final sobre el monto de los aranceles al secretario de Estado, figura clave en la definición de la estrategia de la Casa Blanca respecto a Cuba.
Esta acción se percibe como una herramienta de presión para aislar aún más al régimen cubano y limitar su acceso a recursos energéticos cruciales. Los países que pudieran verse afectados por esta medida incluyen aquellos que tradicionalmente han mantenido relaciones comerciales con Cuba y le han suministrado petróleo, como Venezuela y Rusia. La implementación de estos aranceles podría generar un impacto significativo en las economías de dichos países, así como en la disponibilidad de combustible en la isla.
Analistas políticos anticipan que esta medida podría generar una mayor tensión diplomática en la región. La administración Trump justificó la medida argumentando la necesidad de presionar al gobierno cubano para que realice reformas democráticas y respete los derechos humanos. Sin embargo, críticos de la política estadounidense hacia Cuba argumentan que estas sanciones solo perjudican al pueblo cubano y dificultan cualquier posible avance hacia una normalización de las relaciones bilaterales.



