Fórmula 1 bajo llave
Una atmósfera de secretismo envuelve el inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1. Los test de pretemporada en Barcelona se desarrollan a puerta cerrada, con medidas de seguridad sin precedentes para proteger los nuevos monoplazas híbridos.
La Fórmula 1 ha comenzado una nueva era con la implementación de motores que combinan la tecnología tradicional con un componente eléctrico al 50%. Ante la expectativa generada, la F1 y la FIA han optado por la discreción, minimizando la importancia de las pruebas en el Circuit de Barcelona-Catalunya, calificándolas como un mero "shakedown" previo a los test oficiales en Bahréin. Esta estrategia busca templar el entusiasmo de aficionados y expertos ante la revolución técnica que se avecina.
Desde el anuncio de la pretemporada a puerta cerrada, se vislumbraba un regreso a las épocas de secretismo en los test invernales. Ni espectadores ni medios de comunicación, salvo el equipo de producción de la F1, tienen acceso al circuito. La justificación oficial radica en la necesidad de proteger a las escuderías de posibles problemas de fiabilidad en los primeros kilómetros de rodaje de los nuevos motores, dada la complejidad del nuevo reglamento técnico. La imagen utilizada en el contenido original corresponde a la escudería Cadillac en X (antes Twitter): @CadillacF1
El celo por mantener la confidencialidad se extiende más allá de las instalaciones del circuito. Según reporta The Race, personal de seguridad patrulla activamente los alrededores para desalojar a curiosos que intenten obtener imágenes de los monoplazas en acción. Se vigilan puntos estratégicos con vistas a la pista, incluyendo una colina popular entre fotógrafos y aficionados, demostrando la determinación de la F1 por controlar el flujo de información durante esta crucial etapa de desarrollo.



