Elecciones 2024 en la Mira
El Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra en un punto crucial. La próxima designación de tres consejeros, en marzo, podría inclinar la balanza a favor de Morena y sus aliados, incluso sin la aprobación de una reforma electoral.
La Cámara de Diputados se prepara para un proceso clave en marzo: la elección de los sucesores de tres consejeros del INE tradicionalmente asociados con el PRIAN. Esta designación, que se realizará en un contexto de intenso debate sobre la reforma electoral, podría significar un cambio significativo en la composición del Consejo General del INE.
Con la mayoría calificada en la Cámara de Diputados, Morena y sus aliados tienen la posibilidad de asegurar al menos ocho de los once integrantes del Consejo General. Esta situación genera preocupación entre la oposición, quienes ven en este movimiento una amenaza a la autonomía del INE y a la imparcialidad en los procesos electorales. El riesgo, según analistas, es que el partido en el poder tenga una influencia desproporcionada en la organización y supervisión de las elecciones.
La falta de una reforma electoral, tal como la exige la oposición, intensifica la controversia. Sin cambios en las reglas del juego, la designación de los consejeros se convierte en un factor determinante para el control del INE. El futuro del instituto electoral, y por extensión, la legitimidad de las próximas elecciones, pende de esta decisión.



