Expansión Global de Pegatron
El gigante taiwanés Pegatron, clave en la cadena de suministro de Apple, está a punto de inaugurar su primera planta de producción en Estados Unidos. Ubicada en Texas, la instalación representa un paso estratégico en la diversificación de la producción fuera de China y un impulso a la fabricación de servidores de inteligencia artificial.
Pegatron, uno de los principales fabricantes de electrónica por contrato a nivel mundial y proveedor crucial de Apple, Microsoft y Tesla, anunció que la construcción de su primera planta en Estados Unidos, situada en Texas, está programada para concluir a finales de marzo. De acuerdo con el presidente y CEO de la compañía, Kuang-Chih Cheng, se espera que la producción de prueba comience a finales de marzo o durante el mes de abril.
La decisión de establecer esta fábrica en suelo estadounidense responde, en parte, a las presiones ejercidas por la administración Trump para que Taiwán, potencia tecnológica con un superávit comercial significativo con Estados Unidos, invierta más en el país. En octubre pasado, Pegatron adquirió un edificio industrial y terrenos en Texas, sumándose a otras empresas taiwanesas como Foxconn, Inventec y Wistron que también han apostado por el estado. Cheng destacó que esta planta es la primera fábrica establecida y operada por Pegatron directamente en Estados Unidos, con un enfoque inicial en la producción de servidores de IA, incluyendo aquellos que utilizan chips de Nvidia.
Más allá de las presiones geopolíticas, la expansión de Pegatron hacia el sudeste asiático y México, además de su presencia ya establecida con una base de mantenimiento en Indiana y una oficina en California, refleja una estrategia de diversificación de riesgos y una búsqueda de nuevos mercados. El reciente acuerdo comercial entre Estados Unidos y Taiwán, que contempla una inversión taiwanesa de 250 mil millones de dólares para aumentar la producción de semiconductores, energía e inteligencia artificial en EE. UU., y la reducción de aranceles sobre importaciones estadounidenses desde Taiwán, del 20% al 15%, refuerza aún más el atractivo de la inversión en el país norteamericano.



