Lucha por la militancia
En un contexto de intensa competencia por la afiliación ciudadana, el Partido Acción Nacional (PAN), una fuerza política con larga trayectoria, enfrenta un desafío crucial. Su número de militantes apenas supera el mínimo requerido por la ley, poniendo en riesgo su registro nacional.
La contienda por captar y mantener afiliados no se limita a los partidos de reciente creación. Agrupaciones políticas con historia y tradición, como el PAN, también se ven inmersas en esta dinámica. El padrón de militantes del PAN se encuentra en una situación delicada, apenas rebasando el umbral mínimo establecido por las autoridades electorales para conservar su registro como partido político a nivel nacional.
Esta situación pone de manifiesto la necesidad del PAN de fortalecer sus estrategias de captación y retención de militantes. El partido debe redoblar esfuerzos para conectar con la ciudadanía, promover la participación activa en sus filas y ofrecer incentivos para la afiliación y el compromiso a largo plazo. De lo contrario, corre el riesgo de perder su reconocimiento como una de las principales fuerzas políticas del país.
El caso del PAN refleja un desafío generalizado en el sistema político mexicano. Los partidos políticos, tanto los tradicionales como los emergentes, deben adaptarse a las nuevas realidades sociales y políticas, desarrollando estrategias innovadoras para atraer y mantener a ciudadanos comprometidos con sus proyectos y propuestas. La salud del sistema democrático depende, en gran medida, de la capacidad de los partidos políticos para representar y canalizar las demandas y aspiraciones de la sociedad.



