Foro Económico Mundial
En el Foro Económico Mundial en Davos, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, pintó un panorama sombrío de la situación global, argumentando que el mundo no está simplemente en una transición, sino en medio de una profunda ruptura. Trudeau denunció el uso de “armas económicas” por parte de las potencias mundiales y reafirmó el compromiso de Canadá con aliados estratégicos.
Durante su participación en el panel del Foro Económico Mundial, Trudeau hizo hincapié en la preocupante tendencia de las naciones a utilizar medidas económicas como herramientas de presión y coerción para defender sus intereses. Sin especificar a qué países se refería, su declaración resonó en un contexto global marcado por tensiones comerciales y geopolíticas crecientes. El primer ministro canadiense argumentó que esta fragmentación económica socava la cooperación internacional y dificulta la resolución de problemas globales urgentes, como el cambio climático y la seguridad alimentaria.
Adicionalmente, Trudeau aprovechó la plataforma para reafirmar el apoyo incondicional de Canadá a Groenlandia, una región de importancia estratégica en el Ártico. Este respaldo subraya el compromiso canadiense con la estabilidad y el desarrollo sostenible en la región. También reiteró la importancia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) como pilar fundamental de la seguridad colectiva, en un momento en que la alianza enfrenta desafíos derivados de conflictos internacionales y amenazas emergentes.
Las declaraciones de Trudeau en Davos reflejan una creciente preocupación en la comunidad internacional sobre la erosión del orden global basado en reglas y la necesidad urgente de fortalecer la cooperación multilateral. Su llamado a la acción subraya la importancia de abordar las causas profundas de la fragmentación económica y promover un sistema internacional más justo y equitativo.



