Diplomacia y Energía en el Caribe
El gobierno mexicano ha reafirmado su compromiso de mantener el flujo de petróleo hacia Cuba, una decisión que pone a prueba la relación con Washington en un contexto geopolítico delicado. Esta muestra de apoyo se produce mientras Cuba enfrenta una severa crisis energética y México alcanzó en 2025 el punto álgido de sus exportaciones de crudo y derivados a la isla en los últimos 25 años.
La continuidad del suministro de petróleo mexicano a Cuba se ha convertido en un punto de fricción en las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos. Washington ha expresado su preocupación por el apoyo económico que México brinda al gobierno cubano, especialmente en un momento en que la isla enfrenta dificultades económicas y acusaciones de violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, el gobierno mexicano ha defendido su decisión argumentando principios de soberanía nacional y solidaridad con el pueblo cubano.
Los datos revelan que en 2025, México envió a Cuba el mayor volumen de crudo y derivados en un cuarto de siglo, consolidándose como un proveedor clave para la isla. Esta asistencia energética es crucial para Cuba, que lucha contra apagones frecuentes y la escasez de combustible, afectando la vida cotidiana de sus ciudadanos y la actividad económica. La situación energética en Cuba se ha agravado debido a la obsolescencia de sus refinerías y las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos.
La política energética de México hacia Cuba se enmarca en una tradición de relaciones históricas y culturales entre ambos países. A pesar de las presiones externas, el gobierno mexicano ha reiterado su compromiso de mantener una política exterior independiente y de cooperar con sus vecinos del Caribe. El futuro de esta relación, y su impacto en los vínculos con Washington, dependerá de la evolución de la crisis energética en Cuba y la capacidad de México para navegar las complejas dinámicas geopolíticas de la región.



