Indie Rock cumple 50 años
Hace medio siglo, The Modern Lovers irrumpió en la escena musical de Boston con un sonido que desafiaba las convenciones. Su álbum debut, homónimo, se convertiría en un manifiesto involuntario del indie rock, definiéndolo más por su rechazo a la grandilocuencia que por una fórmula específica.
En 1974, The Modern Lovers, integrada por Jerry Harrison en el piano, Ernie Brooks en el bajo, David Robinson en la batería y liderada por Jonathan Richman en la guitarra y voz, lanzó un álbum que resonaría durante décadas. El disco, caracterizado por su sencillez y crudeza, se alejaba deliberadamente de la complejidad técnica y la ostentación propias del rock de la época. Esta actitud anti-establishment, plasmada en letras honestas y melodías directas, sentó las bases para un nuevo subgénero: el indie rock.
El impacto del álbum homónimo de The Modern Lovers trascendió su modesto éxito comercial. Su influencia se puede rastrear en innumerables bandas que abrazaron la ética DIY (hazlo tú mismo) y la autenticidad por encima del virtuosismo. El legado de Richman y sus compañeros reside en haber demostrado que la música puede ser poderosa sin necesidad de grandes producciones ni poses de estrella de rock.
Cincuenta años después, el álbum debut de The Modern Lovers sigue siendo una escucha refrescante y relevante. Su antiestrellato, lejos de ser una limitación, se ha convertido en su mayor virtud, inspirando a generaciones de músicos a encontrar su propia voz y a desafiar las expectativas de la industria.



