Impacto económico del deporte
El Abierto de Australia se consolida como un motor económico clave para Melbourne. La edición de 2026 proyecta inyectar 345 millones de euros en la economía local, impulsada por el gasto de turistas y la actividad generada por el torneo.
Melbourne se beneficia enormemente del Abierto de Australia, que actualmente celebra su edición de 2026. El torneo se ha convertido en el mayor generador de ingresos del deporte australiano, superando las expectativas con un impacto económico que podría rebasar los 600 millones de dólares australianos, equivalentes a unos 345 millones de euros, según análisis recientes del sector turístico y financiero. Este Grand Slam, el primero de la temporada, atrae anualmente a miles de aficionados de todo el mundo, generando un efecto multiplicador en el turismo, la hostelería, el comercio minorista y el transporte.
El análisis de National Australia Bank (NAB) indica que el Open de Australia 2026 está posicionado para inyectar más de 600 millones de dólares australianos en la economía de Melbourne, impulsado principalmente por el gasto de los visitantes en restaurantes, hoteles, desplazamientos y otras actividades asociadas al evento. La edición de 2025 ya había demostrado el potencial económico del torneo, considerándose la de mayor contribución en la historia del campeonato.
En 2025, el Abierto generó un estímulo económico total de 565.8 millones de dólares australianos (aproximadamente 323 millones de euros) para el estado de Victoria, donde se encuentra Melbourne. De esa cifra, 424.4 millones de dólares australianos (alrededor de 242 millones de euros) impactaron directamente en la economía de Melbourne, gracias al gasto de los organizadores, los asistentes y la actividad derivada del campeonato. En la última década, el torneo ha contribuido con un total acumulado de 3,460 millones de dólares australianos a la economía del estado de Victoria, reafirmando su posición como el principal motor económico deportivo del país.



