Inmigración en EE. UU.
El miedo se ha apoderado de la comunidad inmigrante en Minneapolis. Ante el aumento de operativos federales, padres y madres viven con la angustia constante de ser separados de sus hijos, un temor exacerbado por la presencia de agentes migratorios, a menudo enmascarados.
La tranquilidad se ha roto para miles de familias inmigrantes en Minneapolis, Minnesota. Desde el incremento de la presencia de agentes federales patrullando la ciudad, una atmósfera de temor se ha instalado, obligando a muchos padres y madres a permanecer encerrados en sus hogares, bajo llave. El motivo principal es el pánico a ser detenidos y separados de sus hijos, una posibilidad que se ha materializado para algunas familias, intensificando la ansiedad generalizada.
La presencia de agentes migratorios, descritos por algunos residentes como 'enmascarados', ha contribuido a aumentar la sensación de inseguridad. Esta práctica, aunque no es nueva, genera desconfianza y dificulta la identificación y el seguimiento de las acciones de los agentes. La falta de información clara y transparente sobre los operativos migratorios alimenta la especulación y el temor dentro de la comunidad.
Organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes han manifestado su preocupación por el impacto psicológico que estos operativos tienen en las familias. Se teme que el estrés y la ansiedad constantes puedan afectar la salud mental de padres e hijos, generando traumas y dificultando su integración en la sociedad. Urgen a las autoridades a reconsiderar las tácticas utilizadas y a priorizar el bienestar de las comunidades inmigrantes.



