Chile bajo fuego: Incendios y crisis
La región austral de Chile enfrenta una catástrofe sin precedentes. Incendios voraces han consumido comunidades enteras y miles de hectáreas, dejando un saldo trágico de muertos, heridos y desplazados.
En las últimas semanas, la región más austral de Chile ha sido devastada por incendios forestales de magnitud alarmante. El fuego ha arrasado con más de 20 mil hectáreas de bosques y comunidades enteras, dejando un saldo, hasta el momento, de 18 personas fallecidas. Esta cifra, lamentablemente, se espera que aumente una vez que se logre acceder a las poblaciones actualmente incomunicadas. Se estima que unas 50 mil personas han sido desplazadas de sus hogares a causa de esta emergencia.
Ante la gravedad de la situación, el presidente saliente, Gabriel Boric, decretó ayer el "estado de excepción de catástrofe". Esta medida permite la implantación de toque de queda en la mayoría de los municipios afectados, con el objetivo de facilitar las labores de rescate y control de los incendios. Adicionalmente, se ordenó la movilización del ejército para salvaguardar el orden público y colaborar en las tareas de apoyo a la población damnificada.
La magnitud de la tragedia ha movilizado a equipos de emergencia de todo el país, así como ayuda internacional. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas y la difícil geografía de la región dificultan las tareas de extinción del fuego. Las autoridades han instado a la población a seguir las instrucciones de seguridad y a colaborar con las fuerzas de rescate para minimizar los daños y proteger vidas.



