Cruz Azul rompe la sequía
Cruz Azul, uno de los equipos más emblemáticos de la Liga MX, ha anunciado la construcción de su propio estadio, marcando un antes y un después en su historia. Tras años de compartir recintos y enfrentar críticas, la afición celeste finalmente tendrá un hogar permanente. La directiva cementera apuesta por una inversión millonaria para concretar este anhelado proyecto.
El 21 de mayo de 2024, la directiva de Cruz Azul oficializó la construcción de su estadio, un proyecto largamente esperado por la afición y que busca poner fin a las constantes mudanzas y la falta de un espacio propio. El nuevo recinto tendrá una capacidad estimada entre 40,000 y 45,000 espectadores. Se prevé que la construcción tome alrededor de 5 años, un plazo comparable con la edificación de otros estadios de gran envergadura en México, como el Estadio Akron (Chivas), construido en 3 años, y el Estadio BBVA (Monterrey), que requirió 4 años y una inversión de 200 millones de dólares.
La inversión estimada para el nuevo estadio de Cruz Azul asciende a 350 millones de dólares. La directiva ha enfatizado que la construcción se realizará con fondos propios, descartando inicialmente la participación de inversionistas externos, aunque no se descartan acuerdos comerciales en el futuro. Esta decisión busca garantizar el control total sobre el proyecto y evitar potenciales conflictos.
Si bien la ubicación exacta del estadio aún no se ha revelado, se especula que podría estar cerca de las instalaciones de entrenamiento del club en La Noria, Xochimilco, en la Ciudad de México. La construcción del nuevo estadio beneficiará tanto al equipo varonil como al femenil, que actualmente juega en las instalaciones del club. Con esta inversión, Cruz Azul busca consolidar su proyecto deportivo y brindar a sus aficionados un espacio digno y moderno para disfrutar del fútbol.



