Explotación en tiempos de crisis
En medio de la crisis sanitaria que azotó México, la industria de fórmulas comerciales infantiles aprovechó la vulnerabilidad de la población. Corporaciones se promocionaron como entes salvadores, generando controversia y cuestionamientos sobre sus prácticas.
La pandemia de COVID-19, que desató una crisis sanitaria sin precedentes en México, fue utilizada estratégicamente por la industria de fórmulas comerciales infantiles para fortalecer su posicionamiento en el mercado. Según una investigación publicada por SinEmbargo MX, estas corporaciones aprovecharon el contexto de incertidumbre y temor generalizado para presentarse como 'salvadoras', ofreciendo soluciones y productos que prometían proteger la salud de los infantes.
Esta estrategia, que implicó intensas campañas de marketing y publicidad, generó fuertes críticas por parte de organizaciones de salud y expertos en lactancia materna. Argumentan que la promoción agresiva de fórmulas infantiles socava los esfuerzos por fomentar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, tal como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, señalan que la dependencia de fórmulas infantiles puede tener consecuencias negativas para la salud a largo plazo de los niños, como un mayor riesgo de infecciones y alergias.
El análisis de SinEmbargo MX destaca la necesidad de una regulación más estricta sobre la comercialización de fórmulas infantiles, así como la importancia de promover una mayor conciencia sobre los beneficios de la lactancia materna. Subraya la responsabilidad de las autoridades sanitarias en proteger a la población de prácticas comerciales engañosas y garantizar el acceso a información precisa y confiable sobre la alimentación infantil.



