Economía cubana en la encrucijada
La sombra de la incertidumbre se cierne sobre Cuba. La posible caída de Maduro en Venezuela plantea serias interrogantes sobre la viabilidad económica de la isla y su histórica dependencia del petróleo venezolano, abriendo la puerta a un posible nuevo rol para México.
La economía cubana, históricamente dependiente de subsidios y apoyo externo, enfrenta un panorama desafiante. Durante años, Venezuela, bajo el mandato de Hugo Chávez y posteriormente Nicolás Maduro, ha sido un socio clave, suministrando petróleo a precios preferenciales a cambio de servicios médicos y otros profesionales cubanos. Esta relación simbiótica ha permitido a Cuba sobrellevar las dificultades económicas derivadas del embargo estadounidense y las ineficiencias de su modelo económico centralizado.
Sin embargo, la situación política y económica en Venezuela se ha deteriorado drásticamente. La hiperinflación, la escasez de alimentos y medicinas, y la creciente presión internacional han puesto en jaque al gobierno de Maduro. Un eventual cambio de régimen en Venezuela tendría un impacto significativo en la economía cubana, privándola de su principal fuente de petróleo subsidiado y obligándola a buscar alternativas urgentes.
Ante este escenario, la atención se centra en México. Con una industria petrolera en desarrollo, aunque con retos importantes, México podría convertirse en un nuevo socio estratégico para Cuba. La capacidad de México para suplir las necesidades energéticas de la isla, aunque sea parcialmente, podría ser crucial para evitar un colapso económico y mantener la estabilidad social. No obstante, las negociaciones y acuerdos potenciales dependerán de factores políticos y económicos complejos, incluyendo las prioridades del gobierno mexicano y las condiciones que imponga Cuba.



