Mundial 2026 en la mira
En un giro inesperado, Joseph 'Sepp' Blatter, expresidente de la FIFA, ha emitido un fuerte llamado al boicot del Mundial 2026, cuya organización comparte Estados Unidos. La polémica declaración se une a una creciente ola de protestas impulsadas por diplomáticos, activistas y diversas organizaciones, en respuesta a las políticas implementadas en la nación norteamericana.
El controvertido exdirigente deportivo, conocido por su largo mandato al frente de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y posterior destitución por acusaciones de corrupción, ahora centra su atención en la próxima Copa del Mundo. Su llamado al boicot, según fuentes cercanas, surge como una forma de protesta ante lo que considera políticas injustas y discriminatorias promovidas, aunque no especificó a cuáles políticas se refiere, se entiende que a la administración de Donald Trump.
Blatter se une así a un coro de voces críticas que cuestionan la idoneidad de Estados Unidos como anfitrión de un evento deportivo de tal magnitud. Diplomáticos, activistas de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales han manifestado su preocupación por diversas problemáticas, incluyendo las políticas migratorias, el trato a minorías y la creciente polarización social. La postura del expresidente de la FIFA añade un nuevo nivel de controversia a la ya compleja situación que rodea al Mundial 2026.
Aunque el llamado al boicot aún no ha generado una respuesta masiva por parte de las federaciones de fútbol o de los países clasificados, la influencia de Blatter en el mundo del deporte es innegable. Será crucial observar cómo esta declaración impactará en la percepción pública del torneo y si logrará generar un cambio significativo en la postura de las naciones participantes. La FIFA, por su parte, no ha emitido un comunicado oficial al respecto.



