Piratería en el corazón de CDMX
Más de 264 mil productos apócrifos, incautados en la emblemática plaza Izazaga 89 de la Ciudad de México, continúan almacenados sin ser destruidos. La prolongada espera se debe a la lentitud del proceso legal y la falta de una orden judicial definitiva.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), encabezado por Santiago Nieto, ha expresado su preocupación ante el retraso en la destrucción de la mercancía pirata asegurada en Izazaga 89. Según información de la agencia Quadratín México, la destrucción se encuentra suspendida a la espera de la integración de la carpeta de investigación correspondiente. "Nos pidieron detenernos en lo que se integraba la carpeta de investigación", explicó Nieto, señalando que el juez a cargo del caso aún no ha emitido la orden necesaria.
La mercancía, decomisada el año pasado, permanece almacenada en bodegas a la espera de una resolución. Ante la demora, el IMPI, en colaboración con la Fiscalía General de la República (FGR), planea solicitar formalmente la autorización para proceder con la destrucción de los productos apócrifos. Esta acción busca agilizar el proceso y evitar que la mercancía pirateada vuelva al mercado ilegal.
El caso de Izazaga 89 pone de manifiesto los desafíos que enfrenta México en la lucha contra la piratería, un problema que, según la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), se ha agravado en los últimos años. La pronta resolución de este caso sentaría un precedente importante en la defensa de la propiedad intelectual y la lucha contra el comercio ilegal en el país.



