Tensión bilateral en Sudamérica
La relación entre Ecuador y Colombia se tensa tras el anuncio de aranceles recíprocos. Quito justifica la medida por la presunta falta de cooperación colombiana en seguridad fronteriza, mientras Bogotá amenaza con represalias en el sector energético.
Las relaciones bilaterales entre Ecuador y Colombia se encuentran en un punto crítico tras el anuncio del gobierno ecuatoriano sobre la imposición de aranceles del 30% a bienes y servicios provenientes de Colombia, medida que entrará en vigor el 1 de febrero. El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, justificó esta acción argumentando una supuesta disminución de la presencia militar colombiana en la zona fronteriza, lo que, según Quito, representa una falta de cooperación en materia de seguridad. La decisión ha generado fuertes reacciones en Colombia.
En respuesta, el ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, advirtió sobre la posibilidad de restringir los negocios privados en el sector energético. Colombia actualmente suministra entre el 8% y el 10% de la electricidad que consume Ecuador, lo que convierte al sector en un punto clave de interdependencia económica entre ambos países. Una interrupción en el suministro energético podría tener graves consecuencias para la economía ecuatoriana, especialmente en un contexto de tensiones ya existentes.
A pesar de la escalada en la retórica y las medidas económicas, ambos países han manifestado su disposición al diálogo para evitar que la situación se agrave aún más. Tanto Ecuador como Colombia reconocen la importancia de mantener una relación comercial fluida y estable, por lo que se espera que en los próximos días se inicien conversaciones para buscar una solución que beneficie a ambas naciones y minimice los posibles impactos económicos negativos de esta disputa.



