Matrimonio Infantil en EE.UU.
Una práctica alarmante persiste en Estados Unidos: el matrimonio infantil. A pesar de la creciente conciencia sobre los derechos de los menores, en 34 estados aún existen excepciones legales que permiten que personas menores de 18 años contraigan matrimonio, a menudo con consecuencias devastadoras para sus vidas.
La historia de una joven, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, es un claro ejemplo de esta problemática. A la edad de 14 años, su madre, bajo la presión de factores socioeconómicos y culturales, firmó los documentos que la unieron en matrimonio con un hombre mayor. Este acto, legalmente permitido en algunos estados gracias a vacíos legales y excepciones a la edad mínima para contraer matrimonio, marcó el inicio de una vida truncada, llena de responsabilidades adultas impuestas prematuramente y la pérdida de oportunidades educativas y de desarrollo personal.
El matrimonio infantil en Estados Unidos es un problema complejo que se manifiesta de diversas formas. Aunque algunos casos involucran embarazos adolescentes, en otros, la coerción y la falta de recursos de las familias vulnerables juegan un papel crucial. Las leyes estatales que permiten estas uniones matrimoniales a menudo se justifican bajo la premisa de la autonomía familiar y el respeto a las tradiciones culturales, pero en la práctica, perpetúan un ciclo de pobreza, abuso y desigualdad para las niñas y jóvenes involucradas.
Organizaciones de derechos humanos y activistas han estado trabajando incansablemente para erradicar esta práctica, abogando por la eliminación de las excepciones legales y la elevación de la edad mínima para contraer matrimonio a los 18 años en todos los estados. Si bien se han logrado avances significativos en algunos estados, la lucha continúa, ya que la erradicación del matrimonio infantil requiere un enfoque integral que aborde las causas subyacentes, como la pobreza, la desigualdad de género y la falta de acceso a la educación y los servicios de salud.



